La creencia más extendida acerca de los alimentos que caen al suelo es que no se contaminan hasta que pasan unos cinco segundos en contacto con el piso. ¿Hay algo de verdad en esta supuesta “regla” para no comer comida del suelo pasados esos 5 segundos y sí antes?
Hay muchas opiniones al respecto, desde los que opinan que no recuperarían nada que no haya ido directamente del plato a la boca, hasta los que aprovecharían comida caída en un suelo limpio aunque esté allí un buen rato.¿Quien está en lo correcto desde el punto de vista microbiológico?

Bacterias
Bacterias (Wikipedia)

En primer lugar hay que dejar algunas cosas claras: no hay un enjambre de bacterias emboscadas en el suelo, esperando a saltar sobre cualquier alimento que se les presente.
En lugar de eso, las bacterias ya están en todas partes, incluso si ya se ha fregado el suelo.Científicamente hablando no existe una regla de cinco segundos. Si los alimentos tocan la superficie un nanosegundo, ya están contaminados.
En un momento dado, hay alrededor de 9.000 especies diferentes de criaturas microscópicas que están al acecho en el polvo de nuestros hogares, incluyendo 7.000 bacterias diferentes, de acuerdo con un estudio de 2015. La mayoría son inofensivas.
Están por todas partes todo el tiempo; en las manos y la cara, y por toda la casa. Estamos en un constante vertido de bacterias a través de nuestra piel y por el aire que respiramos.
Los investigadores incluso han puesto una cifra. Cada persona emite cerca de 38 millones de células bacterianas en su entorno cada hora.
Y sin embargo se nos ha dicho desde hace más de 100 años que los microorganismos son peligrosos y “hay que matarlos a todos”.
Estamos paranoicos por la suciedad y sin embargo no tenemos la perspectiva de la suerte (o mala suerte) que se necesita para ingerir un agente patógeno.
De hecho la mayor parte del tiempo, incluso lamiendo el suelo o el asiento del inodoro es poco probable que enfermes. Sin embargo, no sería prudente hacerlo si alguien de tu familia está enfermo o si estás en un país con costumbres higiénicas deficientes.
No hay barrera mágica entre nosotros y el mundo de las bacterias, por lo que incluso la máxima limpieza no va a mantenerlas a ralla.

Niña comiendo
Niña comiendo (Pixabay)

De hecho, el contacto con el mundo microbiano nos puede beneficiar.
Esto se debe a que hemos evolucionado con los microbios que nos rodean. Los investigadores como Katherine Amato creen cada vez más que han jugado un papel importante en la evolución de nuestra especie.

Adquirimos microbios de nuestro medio ambiente cuando somos muy jóvenes, incluyendo el contacto con la suciedad. La “comunidad microbiana” de un niño empieza a parecerse a la de un adulto más o menos a la edad de dos años. Por tanto, no se completa un buen sistema inmune si se tiene fobia a los gérmenes.

En otras palabras, la regla de los cinco segundos no tiene sentido. Si no hay realmente un microbio peligroso cerca, seguir la regla no va a evitar que enfermes. Y en el resto de los casos, no está mal comer comida del suelo.

Basado en: artículo en BBC Earth por Melissa Hogenboom