¿Es posible que un pasajero aterrice un avión comercial?

 

Una narración común en las películas de Hollywood es la de los pasajeros que toman el control de los aviones y tratan de aterrizar en el caos, sin ningún tipo de entrenamiento o, a veces, con muy poco conocimiento, obligados a asumir una postura heroica para salvar al máximo. posibles vidas y aterrizar con seguridad.

Pero, ¿ha sucedido esta situación en la vida real? ¿Qué tan probable es que un pasajero ordinario y sin entrenamiento aterrice un avión?

Para responder a la primera pregunta, en 2005, el vuelo comercial 522 de la aerolínea Helios Airways sufrió una falta de presurización, causando que los pasajeros y la tripulación se desmayen.

Un asistente de vuelo, Andreas Prodromou, logró permanecer consciente e intentó tomar el control del avión, pero el combustible se agotó y los motores se detuvieron, lo que provocó la colisión del boeing 737 con una cadena montañosa en Grecia. Las 121 personas a bordo perdieron la vida en este trágico accidente.

Aviones privados

Por otro lado, en aviones pequeños, este incidente ha sucedido varias veces a lo largo de la historia. Uno de los casos más famosos fue cuando el actor inglés Rowan Atkinson (famoso por el personaje Mr. Bean) alquiló un vuelo para él y su familia en Kenia, en 2001.

El avión aún estaba en el aire cuando el piloto quedó inconsciente. El actor se vio obligado a tomar el control del avión mientras la familia intentaba revivir al piloto. Después de algunos intentos, recuperó la conciencia, reanudó el control y logró aterrizar el avión sin más incidentes.

Sabiendo un poco

En otro caso, Doug White y su familia alquilaron un avión. A pesar de tener una licencia de piloto para un avión monomotor, no había volado en años. Durante la ocasión, el avión en cuestión era un bimotor con capacidad para diez personas.

Durante el despegue, el piloto Joe Cabuk sufrió una enfermedad repentina y murió en el acto. Afortunadamente, el piloto automático del avión se activó momentos antes de la muerte de Joe, como si sintiera lo que iba a suceder. White usó la radio para pedir ayuda desde la torre de control, lo que puso a Lisa Grimm, una instructora de vuelo, a cargo.

Lisa ayudó a White a controlar el avión y a mantener la calma durante todo el proceso. Karin Sorenson, quien también es instructora, ayudó a White a aterrizar de manera segura y al final todo salió bien.

Al final, es prácticamente imposible que alguien sin algún tipo de instrucción detrás aterrice un avión, pero cualquiera que sepa un poco puede recibir instrucciones y salvar vidas.

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